Hogar

Por cuánto asegurar tu casa: la trampa del infraseguro

Casi todas las pólizas de hogar que revisamos están subaseguradas. No porque el cliente haya elegido mal, sino porque nadie las actualizó. Así se calcula bien.

Por el equipo de LAHO Seguros4 min de lectura

Cuando contratás un seguro de hogar te piden dos números: cuánto vale el edificio y cuánto vale el contenido. Parecen preguntas simples y casi nadie las contesta bien. El problema es que esos dos números deciden cuánto vas a cobrar el día del siniestro.

El edificio no se asegura por lo que vale la propiedad

Este es el malentendido número uno. La suma asegurada del edificio no es el precio de venta de tu casa. Es lo que costaría reconstruirla.

La diferencia es el terreno. Si tu casa se vende en un valor X, buena parte de ese valor es el lote, y el lote no se incendia. Asegurar por el valor de mercado significa pagar prima de más por un riesgo que no existe.

La cuenta correcta es: metros cuadrados cubiertos × costo de construcción por m² para esa calidad de obra. Ese costo se mueve todo el tiempo, así que es un número para revisar una vez por año, no para dejar fijo.

El contenido: hacé el inventario mental

Acá pasa lo contrario: se subestima siempre. La gente piensa en el televisor y la heladera, y se olvida del resto.

Probá este ejercicio: imaginá que la casa quedó vacía y tenés que volver a comprar todo. Muebles de todos los ambientes, colchones, electrodomésticos grandes y chicos, la ropa de toda la familia, herramientas, bicicletas, la computadora, la vajilla, los libros. La suma da bastante más de lo que uno estima de memoria.

La regla proporcional: por qué el infraseguro duele

Acá está la parte que más sorprende a la gente. Si asegurás por menos de lo que vale, la aseguradora no te paga el siniestro completo aunque el daño sea menor a la suma asegurada. Te paga en la misma proporción en que estabas asegurado. Es lo que la Ley de Seguros llama regla proporcional.

Un ejemplo con números redondos. Tu contenido vale $20.000.000 y lo aseguraste en $10.000.000: estás cubierto al 50%. Tenés un siniestro parcial de $4.000.000. No cobrás $4.000.000: cobrás la mitad, $2.000.000. El resto lo ponés vos.

Por eso una póliza vieja sin actualizar es peor de lo que parece: no es que te falte un poco de cobertura, es que cada siniestro se te paga recortado en la misma proporción.

La alternativa: primer riesgo absoluto

Existen coberturas a primer riesgo absoluto, donde la aseguradora responde hasta la suma pactada sin aplicar esa proporción. Suelen usarse cuando es muy difícil determinar el valor total, o para viviendas de hasta cierta superficie. Es una de las cosas que conviene definir bien al armar la póliza, y no un detalle técnico menor.

Qué cubre un Combinado Familiar más allá del incendio

Vale aclararlo porque mucha gente asocia el seguro de hogar sólo con el fuego, y estadísticamente el incendio no es lo que más pasa. Lo que más pasa son los daños por agua y los reclamos de vecinos.

  • Incendio de edificio y contenido, daños por agua y robo.
  • Responsabilidad Civil hacia linderos y por hechos privados: si se te rompe un caño y arruinás el departamento de abajo, entra por acá.
  • Electrodomésticos a todo riesgo, incluyendo daños por variaciones de tensión.
  • Gastos de alojamiento, mudanza y guardamuebles si la vivienda queda inhabitable.
  • Asistencia en el hogar 24hs sin cargo: plomería, electricidad, gas, cerrajería y destapaciones.

Ese último punto es el que más se usa en la práctica y el que menos se conoce: no hace falta que haya un siniestro cubierto para llamar al servicio de asistencia.

Si alquilás

El edificio lo asegura el propietario. Vos como inquilino asegurás tu contenido y la responsabilidad civil por los daños que puedas causarle al inmueble o a los vecinos. Es una póliza mucho más barata de lo que la mayoría supone, y evita discusiones importantes con el dueño.

La regla práctica

Revisá las sumas aseguradas una vez al año, en la renovación. En un contexto de precios en movimiento, una póliza que no se toca durante dos años queda seriamente corta. Es una revisión de diez minutos que hacemos con cada cliente, y es probablemente el mayor valor que aporta tener un asesor y no un formulario.

Si tenés una póliza de hogar vigente, mandanosla y te decimos gratis si tus sumas están al día. Si todavía no tenés, te ayudamos a calcularlas bien desde el arranque.

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