Automotores
¿Cuánto sale el seguro del auto? Qué define el precio que te cotizan
No hay un precio de lista. Hay una fórmula, y una vez que la entendés podés mover las piezas para pagar menos sin perder lo que importa.
Es la primera pregunta que nos hacen y la que no tiene respuesta directa. No porque queramos esquivarla, sino porque el seguro no tiene precio de lista: la prima se calcula para cada vehículo y para cada persona.
Lo que sí podemos hacer es mostrarte qué variables entran en ese cálculo. Con eso vas a entender por qué tu vecino paga distinto que vos por el mismo auto, y sobre todo qué podés mover para pagar menos.
Las variables que más pesan
1. El nivel de cobertura
Es la que más mueve la aguja, lejos. Entre la Responsabilidad Civil obligatoria y un Todo Riesgo sin franquicia hay una diferencia enorme. Antes de comparar compañías, definí qué cobertura necesitás: comparar un terceros de una contra un Todo Riesgo de otra no dice nada.
Si todavía no lo tenés claro, escribimos una guía específica: Terceros completo o Todo Riesgo: cuál te conviene.
2. El vehículo
Marca, modelo, versión y año. No es sólo cuánto vale: también cuánto salen sus repuestos, qué tan buscado es para el desarme y qué historial de siniestros tiene ese modelo. Hay autos de valor parecido con primas bastante distintas justamente por eso.
3. El código postal donde duerme
La zona de guarda es determinante. Un auto que pasa la noche en cochera cerrada en City Bell no tiene el mismo riesgo que uno que duerme en la calle en una zona con mucha estadística de robo. Este dato es de los pocos que a veces se declara mal sin darse cuenta, y conviene que sea el correcto: es donde el auto está realmente, no donde figura tu DNI.
4. Quién maneja
Edad y antigüedad de la licencia del titular y de los conductores habituales. Los conductores muy jóvenes pagan más porque la estadística de siniestralidad lo justifica.
5. Tu historial
Acá está el descuento más grande al que podés acceder por mérito propio. En Federación Patronal, el BBR (bonificación por buen resultado) llega hasta un 25% si venís sin siniestros, y se suma una bonificación por permanencia en la compañía de hasta 15%.
Es plata concreta, y es acumulativa en el tiempo. Es una de las razones por las que saltar de compañía todos los años buscando la promo del momento muchas veces termina siendo peor negocio: perdés la antigüedad que venías construyendo.
6. Seguridad del vehículo
Alarma, corte de corriente o rastreo satelital bajan el riesgo de robo y eso se refleja en la prima, sobre todo en modelos muy buscados.
7. La forma de pago
El débito automático (en tarjeta de crédito o cuenta bancaria) suele tener mejores condiciones que el pago manual, además de evitarte el riesgo más caro de todos: quedar sin cobertura por una cuota impaga que se te pasó.
Cinco formas honestas de pagar menos
- 1Ajustar la cobertura a la etapa del auto. Un auto de diez años con Todo Riesgo suele ser plata mal puesta. Bajar a terceros completo FULL puede ser un ahorro grande sin quedar desprotegido en lo que importa.
- 2Revisar la franquicia. Subir la franquicia baja la prima. Tiene sentido si tenés espalda para afrontar un golpe chico.
- 3Declarar bien la guarda. Si el auto duerme en cochera, que figure. Es un dato que juega a tu favor.
- 4Sumar pólizas. Federación Patronal tiene el Combinauto, que unifica la casa y el auto en un paquete con cuota única y beneficios extra para el auto, como granizo. Si ya vas a asegurar los dos, conviene mirarlo.
- 5Sostener el historial. El BBR y la antigüedad se construyen con años, no con saltos entre compañías.
Lo que no recomendamos hacer para pagar menos
Bajar la suma asegurada por debajo del valor real del auto. La prima baja, sí, pero el día que te lo roban cobrás por lo que declaraste, no por lo que vale reponerlo. Es un ahorro que se cobra en el peor momento.
Lo mismo con declarar como conductor habitual a alguien que no maneja el auto para esquivar el recargo por conductor joven. Ante un siniestro, eso puede complicarte el reclamo.
Un detalle que casi nadie mira: la actualización
En un contexto inflacionario, una póliza que no se actualiza queda vieja rápido. Si el valor asegurado de tu auto quedó congelado hace un año, hoy estás subasegurado aunque pagues todos los meses. Es de las cosas que revisamos con cada cliente en la renovación, y de las que más disgustos evita.
Mandanos marca, modelo, año, código postal donde duerme el auto y si tenés alarma. Te devolvemos la comparación de los distintos niveles, normalmente el mismo día.
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